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Que se introduzca un beneficio fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, dirigido a aquellas personas que convivan con sus hermanos y se hagan cargo de ellos, similar al existente para el caso de ascendientes o descendientes.

15 noviembre 2012

Materia : Economía y Hacienda. Deducciones en el IRPF.

Administración destinataria : Departamento de Economía y Hacienda. (Hacienda Tributaria de Navarra).

Resumen : Un ciudadano propone que, en los casos en que se den las circunstancias de convivencia y dependencia económica entre hermanos, se establezca similar beneficio fiscal. Justifica su propuesta en el hecho de que su hermana de 89 años, ha convivido siempre con él y su esposa, y que su hermana no es beneficiaria de ninguna pensión o prestación pública, por lo que es él quien se ocupa de su sostenimiento económico. Considera que, del mismo modo que existen reducciones o deducciones por la convivencia con ascendientes o descendientes, deberían contemplarse casos como el suyo.

Resultado: Tras estudiar la queja, esta institución se dirigió al Departamento de Economía y Hacienda al efecto de que evaluara su propuesta.

El referido Departamento estudió la propuesta e informó acerca de la misma. En sus conclusiones, enjuició negativamente la posible adopción de la propuesta por dos razones, que se citan textualmente:

La primera, por entender que, con carácter general, y a salvo de situaciones ciertamente especiales, el vínculo entre hermanos queda fuera de la protección de las circunstancias personales y familiares que deben ponderar el montante de la renta personal a tener en cuenta para el cálculo de la base imponible y de la cuota del IRPF. Así se desprende también de las anteriormente mencionadas normativas: civil, de la Seguridad Social y tributaria. Además, ha de entenderse que en algún punto el legislador tributario ha de poner límite a la protección del vínculo familiar. Dicho de otra manera, los primos, tíos, sobrinos y otros vínculos diferentes a los de sangre, ¿también deben tener cabida en estos casos?

La segunda, aun reconociendo la merma que en la renta del promotor de la propuesta ciudadana puede producir el sostenimiento de su hermana, es muy dudoso que la situación de hecho que se describe en la propuesta alcance el carácter mínimo de generalidad necesario para ser merecedora de incluirse en las deducciones en la cuota del IRPF. Todo ello sin mencionar la dificultad de comprobar la real dependencia económica entre hermanos (por ejemplo, en el caso que nos ocupa no se hace referencia alguna al patrimonio del hermano ni de la hermana), así como el riesgo de que este tipo de situaciones pudiera dar lugar a arbitrajes y componendas fiscales.