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Aprovechamiento de comunales

En el expediente 9/2001/1 se formuló una queja en relación a la forma en que se venía realizando el aprovechamiento de leña en el Concejo de Biguezal. En el escrito que nos fue remitido sólo se hacía referencia a cuestiones genéricas, sin que se concretase el motivo de discrepancia con la actuación de dicho Concejo. Tras ponernos en contacto con quién presentó la queja, lo que realmente se nos manifestaba eran discrepancias sobre cómo se estaban gestionando los diferentes asuntos que afectaban a la localidad por parte de los miembros del citado Concejo.

Al respecto se informó a la persona interesada que no podíamos entrar a conocer cuestiones que versasen sobre meras discrepancias o diferencias en la forma de gestionar un Ayuntamiento o Concejo, y que, en todo caso, si consideraban que el reparto de las suertes de leña que había hecho el Concejo era incorrecto, que nos lo concretasen para poder intervenir solicitándole información sobre tal extremo al propio Concejo. Igualmente se apuntó sobre los diferentes aprovechamientos vecinales que, en el caso de personas no empadronadas en la localidad, difícilmente se puede tener derecho a disfrutar de algún tipo de aprovechamiento vecinal, puesto que, como su nombre indica, estos aprovechamientos, como de hecho es el de leña, van destinados a los vecinos de la correspondiente localidad.

A la vista de esta información, la persona autora de la queja nos manifestó que desistía de la misma y que, por lo tanto, no continuáramos con su tramitación.

Por su parte, en la queja 234/2001/1 se puso en conocimiento de esta Institución un problema existente en Burguete en el que, como consecuencia de la utilización de una pequeña porción de terreno comunal para colocar leña, parece ser que unos vecinos no respetaban la distribución establecida desde antaño, con el consiguiente perjuicio para todos y, fundamentalmente, para la persona autora de la queja, que no podía disponer en la zona sur de su vivienda del espacio necesario para colocar dicha leña al colocarla sus vecinos.

Se hacía saber que esta actuación era consentida y permitida por el Ayuntamiento, que no tomaba ninguna medida para solucionarla.

A la vista de ello, se solicitó al Ayuntamiento de Burguete que nos informase sobre la cuestión planteada en la queja, el cual manifestó en respuesta que la actuación municipal en relación con este asunto, que se remontaba a unos años atrás, había consistido en el establecimiento de un paso público en la zona afectada señalado en las Normas Subsidiarias en tiempo y forma legal, así como en el señalamiento dentro de la zona del lugar donde cada familia podía colocar las leñas, hecho este motivado por las continuas quejas que se producían continuamente de las dos familias entre las que existían tales disputas.

A este respecto nos señalaba como los vecinos de Burguete suelen dejar sus leñas, unos dentro de su propiedad, y otros en la vía publica o en terrenos comunales sin mayor problema, siendo esta práctica generalmente tolerada por el Ayuntamiento, quien se reserva el derecho, lógicamente, de prohibir a cualquier vecino una ubicación que perjudique los intereses generales de la comunidad que representa, en nuestro caso, el paso publico entre estas dos viviendas.

Según continuaba manifestando el alcalde, el Ayuntamiento había tenido en este asunto una actuación paciente, atendiendo a la persona autora de la queja y señalándoles a ambos vecinos las zonas dónde cada uno tenía que dejar las leñas. En este sentido nos adjuntaba copias de dos acuerdos municipales en los que se regula el uso del camino vecinal situado entre ambas fincas, completados con un croquis en el que se señala su ubicación para evitar malentendidos y discusiones, de lo que se deriva, según el alcalde, que tales obligaciones no sólo se le exigen a quién formuló la queja sino también a sus vecinos, por lo que no podía considerarse discriminatoria la actuación municipal en tal sentido.

Tras comprobar que, además, quien formuló la queja obtuvo posteriormente respuesta por parte del referido Ayuntamiento a las cuestiones que planteaba, y después de analizar la información de que se disponía, se le manifestó a dicha persona que no apreciábamos actuación arbitraria ni discriminatoria por parte del Ayuntamiento de Burguete, que había establecido unos criterios uniformes, genéricos y razonables para que los vecinos pudieran utilizar unos espacios con destino a la colocación de leña, respetando con ello una costumbre existente en el municipio, sin que ello suponga, por otra parte, renuncia alguna a las competencias y prerrogativas que ostenta sobre los terrenos en cuestión.

Igualmente se daba la circunstancia de que en la zona o espacio en que se producían estas discrepancias, además de ser comunal, estaba previsto un paso público por las Normas Subsidiarias de la localidad, por lo que la actuación que debe de exigirse al Ayuntamiento en la misma es la de que, permitiendo esa utilización tradicional que al parecer existe en la localidad, se salvaguarden y garanticen las prerrogativas y facultades que la entidad local ostenta sobre dicha porción de terreno, además de los usos que sobre ellos estén previstos en el planeamiento municipal vigente.

A la vista de lo anteriormente expuesto, consideramos que no procedía efectuar recomendación alguna al citado Ayuntamiento respecto al caso que nos había sido planteado, al entender que había actuado correcta y razonablemente, correspondiendo a los vecinos seguir las indicaciones dadas por éste para conseguir una utilización racional del espacio afectado.