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Tratamiento a una enferma mental en Navarra

En la queja 200/2001/2, una madre hacía referencia a la difícil situación que atravesaba su familia, compuesta por los cabezas de familia y tres hijas de edades comprendidas entre los 29 y los 26 años. La mayor de ellas estaba diagnosticada de epilepsia, retraso mental leve y trastornos de la personalidad. Al parecer sufría igualmente crisis periódicas con fuertes situaciones de agresividad y, en la última, intentó ahogar a su hermana y al día siguiente cogió del cuello a la madre y la golpeó repetidamente en la cabeza, hasta que vino el padre y la pudo liberar. Según relato de la madre, estas situaciones se venían repitiendo desde agosto de 2000 cada vez con mayor frecuencia, teniendo que solicitar en ocasiones ayuda del teléfono de emergencias 112 y de la propia Policía. Cuando esto sucedía, la hija era ingresada en la unidad de Psiquiatría del Hospital de Navarra. En la última ocasión que ocurrió, la madre presentó ante la Policía una denuncia por agresión ante el miedo a que se volvieran a repetir situaciones parecidas. A raíz de su última crisis la hija se encuentra ingresada en la Residencia Padre Menni, de Pamplona, siendo consciente su madre de la provisionalidad de la situación, puesto que dicho recurso lo es para atender en momentos puntuales a personas que lo necesitan.

A la vista de que los diferentes Departamentos del Gobierno de Navarra a los que había acudido no habían podido ayudarla, solicitaba en su escrito que su hija estuviese atendida en un centro adecuado, pues consideraba que no podía regresar a casa por el miedo que tenían a que sucediera algo irreversible. En este sentido, manifestaba como posible solución que desde el Departamento de Bienestar Social se concediera una subvención urgente para poder enviar a su hija a uno de los centros que existen en nuestro país para este tipo de diagnósticos, hasta que en Navarra hubiera una plaza adecuada para ella, puesto que su situación económica no les permitía correr con todos los gastos que eso suponía.

Solicitado el correspondiente informe al Departamento de Bienestar Social, se recibió contestación del consejero de Bienestar Social, Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra, en la que se nos indicaba que la hija ya estaba ingresada en un centro ubicado fuera de Navarra, al no existir en nuestra Comunidad plaza idónea para sus características, aportándose desde el Instituto Navarro de Bienestar Social una subvención mensual cercana a las 290.000.- pesetas desde la fecha de ingreso, la cual, según informaba el citado consejero, sería mantenida hasta la puesta en marcha de recurso idóneo en nuestra Comunidad.

En consecuencia, una vez recibida dicha información, se procedió al archivo del expediente y así se le hizo saber a la persona autora de la queja.