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La capacidad de actuación desde la voluntad de trabajo y como expresión de la sensibilidad social de las intituciones de Navarra

La capacidad de actuación desde la voluntad de trabajo y como expresión de la sensibilidad social de las instituciones de Navarra

La Institución del Defensor del Pueblo de Navarra, en este caso de la Defensora del Pueblo, se planteó tres ejes de actuación que, complementarios entre sí, permitirían abordar con mayor amplitud y sensibilidad social los requerimientos de los ciudadanos.

LAS QUEJAS

Con un funcionamiento normalizado de la Institución, las quejas constituyen, además de la base de ese funcionamiento, la principal fuente de información a partir de la cual se deciden las actuaciones posibles por parte de la Defensora del Pueblo. La acumulación de quejas en un sentido determinado sacan a la luz la existencia de un problema de funcionamiento de una Administración concreta, la adecuación o no de los criterios a la hora de velar los intereses de los ciudadanos o, en otros casos, la existencia de un problema colectivo que aún no ha tomado cuerpo como tal pero que es evidente que no se ha conseguido resolver ni global ni individualmente en función de las quejas recibidas.

Esta fuente de información tiene un valor esencial a la hora de canalizar de forma anual las quejas de los ciudadanos y transmitir al Parlamento los problemas detectados. Es, además, el punto de partida para otras actuaciones de oficio por parte de la Institución, bien de forma preventiva para recabar la atención de las Administraciones, o como propuesta de modificación de la actuación general de esas Administraciones.

Estructura

Las quejas y consultas se han convertido ya, de hecho, en la base del trabajo diario de la Institución, al igual que en el resto de las Instituciones similares visitadas. Durante los nueve meses de actuación de la Institución en el año 2201 se dio entrada a 318 expedientes de queja que versaban sobre diferentes asuntos y a cuyo efecto se ha realizado previamente una estructuración provisional de áreas o materias, para su debida clasificación, que comprende:

  • Agricultura, Industria, Comercio y Turismo.
  • Bienestar Social.
  • Cultura y Bilingüismo.
  • Educación.
  • Función Pública.
  • Hacienda.
  • Interior.
  • Justicia.
  • Medio Ambiente.
  • Obras Públicas y Servicios.
  • Sanidad.
  • Trabajo y Seguridad Social.
  • Urbanismo y Vivienda.
  • Gestiones Diversas.

Procedimiento

Se ha establecido un procedimiento de tramitación de dichas quejas, previo al examen sobre la competencia o no de la Institución para su tramitación ya que, ante su ?novedad?, los ciudadanos desconocían en algunos casos las competencias de la Institución. En ese procedimiento también es importante el capítulo relativo a las materias sobre las que otros Defensores tienen la competencia, el establecimiento de la oportuna coordinación con el Defensor del Pueblo designado por las Cortes Generales y con el resto de Defensores existentes en las diferentes Comunidades Autónomas, con algunos de los cuáles ya se han establecido vías de relación. En cuanto a las relaciones con la Administración de la Comunidad Foral, la ya citada propuesta de marco de relación para la tramitación de las quejas compatibiliza la necesaria agilidad de la Institución para solicitar la información que precise con el establecimiento de un cauce continuo de relación a través de un Departamento que pueda asumir la relación ordinaria entre ambas Instituciones. Todo ello, sin perjuicio de que, con ocasión de la tramitación de las diferentes quejas, se puedan realizar determinadas gestiones ante los Departamentos y consejeros correspondientes, en aras de una mayor operatividad y eficacia.

En todo caso, este procedimiento de solicitud de información a las diferentes Administraciones Públicas de Navarra y su remisión por parte de ellas debe caracterizarse por su flexibilidad y agilidad, como propugna la exposición de motivos de la Ley del Defensor del Pueblo de la Comunidad Foral de Navarra.

Nuestro objetivo más inmediato en este sentido ha sido el de tramitar las quejas que lleguen con la máxima agilidad, pese a las lógicas dificultades iniciales y la entrada masiva de las mismas. Por eso resultaba de especial importancia que desde el Gobierno de Navarra quedase garantizado el envío a esta Institución de los informes y/o documentación que le sean solicitados dentro de los plazos que en cada caso y en función de las circunstancias se establezcan, bien a través del correspondiente Departamento o consejero, o bien a través del Departamento o consejero de Presidencia.

Significado

La tramitación de las quejas puede derivar o finalizar con la formulación a las diferentes Administraciones de recomendaciones y recordatorios del cumplimiento de deberes legales; unas y otros deben surgir fundamentalmente del análisis jurídico de las cuestiones planteadas por los promotores de dichas quejas, previo contraste con las consideraciones esgrimidas por las administraciones afectadas. Al tratarse de una Institución garantista que se basa en su capacidad de convicción, la preocupación en esta materia debe ser la de justificar adecuadamente sus resoluciones desde el punto de vista jurídico, insistiendo en los fundamentos y profundizando en las consideraciones que puedan no ser compartidas.

Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, se puede solicitar la modificación de una actuación administrativa, interesar una variación en la forma en la que se actúa en relación con un determinado servicio público o recordar el cumplimiento de deberes legales, lo cual requiere a nuestro juicio una incuestionable solidez argumental. Todo ello compatibilizado con la agilidad y flexibilidad que debe presidir la intervención de esta Institución.

Así, desde la Institución se ha concedido una especial importancia a la capacidad y recursos futuros para poder cubrir esos objetivos. En este sentido, se han establecido convenios de colaboración con las Universidades navarras y con el Colegio de Abogados de Pamplona para que alumnos procedentes de las Facultades de Derecho o de las Escuelas de Práctica Jurídica pudieran realizar ya durante 2001 como becarios determinadas prácticas en la Institución, con el objetivo de rentabilizar los posibles cauces de colaboración con dichas entidades y la aportación, a quienes participen en esta iniciativa, de unos valiosos conocimientos y experiencia sobre el funcionamiento de la Institución; iniciativa de la que ambas partes resultarán claramente beneficiadas.

Problemática social y responsabilidad de la Institución

Esas quejas y consultas -ya queda dicho- constituyen una fuente inigualable de información sobre las inquietudes de los ciudadanos en su relación con la Administración. En algunos casos, la coincidencia de quejas en un mismo sentido significan la existencia de un problema social, derivado o no de la actuación de las Administraciones, pero no siempre detectado.

Voluntad de esta Institución ha sido en todo momento mostrar una especial sensibilidad hacia aquellas cuestiones que, por su dimensión social, aun cuando no hayan sido planteadas formalmente como quejas individuales, requieran la actuación de la Defensora del Pueblo, como acción preventiva y con el objetivo de servir de nexo entre quienes se ven afectados por esa problemática social y las instituciones responsables de su estudio y solución.

Como órgano comisionado del Parlamento de Navarra, la Defensora del Pueblo ha pretendido y pretende contribuir a la solución de dichas situaciones, al menos desde al análisis de dicha problemática con los colectivos afectados y la propuesta de aquellas soluciones que corresponda adoptar a las Administraciones públicas de nuestra Comunidad.

Los malos tratos a mujeres y niños, las especiales circunstancias que rodean a estos últimos durante los procedimientos judiciales en los que se ven afectados directa o indirectamente; las consecuencias para el empleo de la crisis del sector cárnico, con especial incidencia en el norte de Navarra; las condiciones de trabajo de los inmigrantes y el mantenimiento de los equilibrios colectivos alcanzados a través de la Mesa de Temporeros; la situación de los servicios sociales de base, su financiación y las condiciones laborales de quienes protagonizan esa asistencia a domicilio de los mayores; el funcionamiento de las residencias de ancianos en el marco de la asistencia general a los mayores.... son temas de indudable calado, motivo de preocupación social a través de quejas individuales y también de planteamientos colectivos ante los que la Institución se ha sentido directamente implicada, aun cuando no hubieran sido planteados a través de una queja formal.

Algunos de estas temas son los que, en la medida de nuestras posibilidades, se han acometido durante el año 2001, en un esquema de funcionamiento a través del cual el análisis de cuestiones colectivas permitiese informar situaciones personales y, de forma recíproca, el soporte jurídico de la Institución permita vislumbrar soluciones o su mejora a algunos de esos problemas colectivos.